El sindicato UGT ha utilizado información privilegiada para enviar una circular sobre las evoluciones/involuciones de la Carrera de Comercial. En ella se publican listas de personas –con nombre y apellido– que han sido elegidos –principalmente por sus mandos inmediatos– para, en uno u otro caso, disminuir o aumentar su salario.
Es curioso que esta práctica –la de discriminación por el uso de información privilegiada–, fuera denunciada por UGT en la última reunión de la Comisión de Comercial –el 29 de mayo– porque la empresa dio a conocer a las personas elegidas para evolucionar. ¡Ahora ellos difunden una lista incompleta y poco contrastada de evoluciones e involuciones! A CGT no le ha llegado la documentación del Grupo de Provisión –celebrado el día 30, con el punto del orden del día: «Carrera Comercial: Evoluciones e involuciones»– a pesar de habérsela solicitado al Grupo de Provisión, a la Empresa y al CI –quien la debería haber registrado–. Además, pensamos que, de haberse publicado, deberían aparecer los datos de toda la red de ventas, no solo los de «los elegidos», también quienes, no consiguiendo ese porcentaje, no se les ha involucionado.
La organización del trabajo en una empresa, además de ser una de las claves para su éxito o fracaso, es un asunto delicado y complejo que debe conjugar las condiciones de la empresa y las capacidades, necesidades, cultura y situación personal del trabajador o trabajadora. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales considera que la organización del trabajo forma parte de las condiciones que influyen en la salud y seguridad de las personas trabajadoras, entre otros mecanismos, a través de la exposición nociva a los riesgos psicosociales.
Buenas tardes, me llamo Santi y soy miembro de la Coordinadora Estatal del Telemarketing y aquí os hablo en nombre de la Confederación General del Trabajo.
Esta semana, coincidiendo con esta Junta General de Accionistas de Telefónica, la CGT ha puesto en marcha en las redes sociales una campaña apelando a la responsabilidad social de Telefónica. Pensamos en CGT que ya que de la sociedad, de las personas que habitan este país, obtiene esta empresa sus beneficios, y además de una actividad tan social como son las telecomunicaciones: las conversaciones a través del teléfono de casa o el móvil, o la ya generalizada conexión de datos –Facebook, Twitter, SMS, Whassapp–, elementos que para muchos sectores de la sociedad les permiten desarrollar las relaciones sociales, y que todas ellas son actividades que van más allá de la propia comunicación y que se han convertido en un modelo de vida que caracterizan una sociedad avanzada; pues bien, repito, como de la sociedad esta empresa obtiene sus beneficios hemos pensado que la mejor manera de hacerles una buena propaganda sería mostrando la capacidad de compromiso que tienen con la sociedad a la hora de revertir tamaños beneficios –cerca de 4.000 millones en el 2012, más de 900 en el primer trimestre de este año– en aquellos de quienes se obtienen, generando empleo de calidad en estos momentos tan difíciles de dura crisis. La hemos llamado: “Pídele trabajo a Cesar”.
Por alguna “extraña” razón nuestros albumes de fotos y perfil en google han sido “suspendidos” temporalmente justo en el momento en que vamos a subir las fotos de este acto y por ello no hay album disponible porque tras años de actividad como CGT Telefónica no cumplimos las “políticas de nombres” de google.
Ayer, 29 de marzo, se celebró un nuevo Pleno del Comité Intercentros. ¡Que capacidad de menosprecio hacia la plantilla demuestran los mayoritarios! En menos de dos horas se despacharon los innumerables problemas, a pesar de que desde CGT insistimos en que debe ser en este foro donde se han de trasladar y debatir todos los asuntos que nos afectan.
Desde los distintos comité provinciales y sindicatos se trasladaban resoluciones y propuestas cuya importancia requería un debate más profundo. Se debería haber analizado la situación actual y las acciones sindicales que, como máximo órgano representativo, debería emprender. Como el incumplimiento sistemático de la Normativa Laboral, desde la firma de la trasposición de la clasificación profesional, encomendando tareas a categorías que no les pertenece; o la falta de formación por la inoperatividad del nuevo modelo formativo, la reducción drástica de recursos en áreas que la empresa considera no estratégica, la eliminación del teletrabajo sin negociación previa, la preocupante situación de las provincias que han sufrido los efectos del ERE y que ponen en jaque el mantenimiento del empleo. Todos son asuntos que se «negocian y liquidan» en comisiones sin que se posibilite la participación del conjunto de la representación social.
No han pasado ni dos meses desde que se formalizó la prórroga del convenio a cambio de la «quita» a los salarios diferidos de la plantilla y Telefónica ya publicó la semana pasada sus resultados económicos del primer trimestre de 2013: por segunda vez consecutiva, financiera y operativamente se han superado los beneficios del mismo trimestre del año anterior. El Grupo obtuvo un beneficio neto de 902 millones de euros.
Mañana se celebra un 1º de mayo que no es como los demás. La última estafa a gran escala, premeditada, coordinada y disfrazada de crisis sistémica, dura ya más de un lustro. Los efectos de los recortes económicos en servicios públicos básicos –sanidad, educación, justicia, medio ambiente…– y en los que garantizan un futuro –investigación, ayuda al desarrollo…– mientras se elevan los impuestos, muestran que va quedando poco por sacrificar.
Todas hemos sido tocadas de alguna forma por esta rebelión de los mercados, esa entelequia, contra las personas reales. Cualquiera de nosotras ha vivido en primera persona o en su pareja, hijo, amiga, vecino… como ha sido reducido su sueldo, flexibilizadas sus condiciones de trabajo y abaratado su despido, en el mejor de los casos, cuando no despedido, desahuciada o algo peor. El número de suicidios por causas relacionadas directamente con el ahogo económico es tan elevado que ya no lo vemos en los medios de comunicación tradicionales.
Tras la frenética negociación del convenio volvemos al día a día de un Comité, este del Intercentros, que debería ser el órgano de representación por antonomasia de todas y todos los trabajadores de Telefónica de España, pero que, una vez más, se convirtió en un oscuro y anodino pleno.
De la única reunión que se informó fue de la Comisión Central de Formación, celebrada el pasado 11 de marzo. Nos volvemos a quejar de que tras la reunión no se haya registrado ningún documento en el comité, mientras que los asistentes no dudan en publicar al día siguiente en sus webs un informe detallado de lo tratado –utilización de información privilegiada–.
Continúan los recortes, en este caso rebajas salariales. Ayer se reunió la comisión de Interpretación y Vigilancia para ratificar que no tendremos revisión en el 2012, y que el 1% de la subida salarial del 2013 se convierte en una subida en tablas del 0,6% a abonar en la nómina de abril. Los deslizamientos, informa la empresa, este año son mayores (0,4%) debido a la gran cantidad de gente incorporada a plantilla en el año 1988.
En apenas dos semanas, la empresa pone patas arriba los acuerdos alcanzados en 2011 y modifica, nada menos, que 7 artículos del Convenio Colectivo, los que regulan la vigencia, los aspectos económicos, el empleo, la movilidad, la ordenación del tiempo de trabajo, la previsión social y los fondos sociales.
Diferencias entre el actual redactado del convenio y el firmado en la prórroga.
Amparándose en que «el mundo ha cambiado» y en base a esos cambios «o nos adaptamos o no podremos seguir liderando el sector» y que la plantilla «nos tenemos que poner a los pies de los clientes », Telefónica mantiene su actitud prepotente y, aunque pospone o renuncia a alguna de sus exigencias, mantiene la austeridad salarial, exige una mayor eficiencia y productividad, y propone una prórroga sin garantía de empleo ni compromisos contra la movilidad geográfica o las segregaciones dentro del Grupo.
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