La reciente campaña de Telefónica «Efecto Eco» pretende concienciar a sus trabajadoras y trabajadores en el ahorro de energía para reducir las emisiones de CO2. Pero entre las medidas recomendadas no se encuentra la de potenciar la bicicleta como transporte para llegar al trabajo. Por eso, desde CGT les hemos solicitado algunas mejoras en los centros de trabajo que faciliten el uso de la bici. Estamos a la espera de una contestación positiva dado el alto grado de responsabilidad social corporativa que demuestra nuestra empresa.
Recientemente Telefónica ha iniciado una campaña que, bajo el nombre «Efecto Eco», pretende concienciar a las y los trabajadores de que su contribución en el ahorro de energía es imprescindible para reducir las emisiones de CO2.
No es una novedad que Telefónica se preocupe por el consumo energético y el cambio climático. En el año 2008 anunció su compromiso de reducir un 30% el consumo eléctrico en sus redes en 2015. Asimismo el 26 de junio de ese año, el Presidente de la Compañía, César Alierta, anunció en la Exposición Universal de Zaragoza, la creación de una Oficina de Cambio Climático y el establecimiento de un objetivo de reducción de consumo energético del Grupo.
Como era de esperar, esos buenos propósitos pasan por la concienciación de los trabajadores, tal como dice la empresa en su campaña Efecto Eco: «sumando pequeños esfuerzos conseguiremos un gran objetivo». Esos pequeños esfuerzos no son más que apagar las luces que no se usen, no malgastar agua, apagar los ordenadores cuando no sean necesarios, utilizar el transporte público (o ir andando, si es posible) para ir al trabajo. Son gestos que los trabajadores realizamos en mayor o menor medida según nuestra implicación en la lucha contra el cambio climático.
Pero la empresa ha olvidado uno de esos gestos: la bicicleta.
Sí, la bicicleta, ese artilugio de dos ruedas y pedales que solo consume energía muscular humana. No se entiende por qué este elemento no puede ser introducido en un centro de trabajo de Telefónica, sobre todo sabiendo que existen grandes espacios inutilizados fruto de la digitalización e informatización de la planta y del descenso de plantilla.
Muchos de nosotros reduciríamos las emisiones de CO2 si pudiéramos dejar nuestra bicicleta a buen recaudo en nuestro centro de trabajo. Parafraseando la citada campaña, podríamos decir: la empresa «puede crear un mundo mejor», simplemente abriendo la puerta a las bicicletas.
Por eso, desde CGT hemos pedido a la empresa que permita introducir bicicletas en aquellos centros de trabajo en los que se pueda habilitar espacio para ellas o, sin limitación alguna y en todos los centros, para aquellas bicicletas pequeñas y plegables que caben debajo de nuestra mesa.
Estamos convencidos de que la preocupación de Telefónica por el Medio Ambiente no es una cuestión de puro marketing y no dudamos de su capacidad a la hora de llevar adelante este gran compromiso con nuestro planeta con un mínimo esfuerzo.
Salud y Libertad












Buenos dias
Habeis recibido alguna respuesta por parte de la empresa respecto a este tema de entrar las bicicletas en el centro de trabajo?
Gracias
Saludos
jordi