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¿Habrá otro PSI en el 2019?

Es el único tema que estamos dispuestos a escuchar, por el que llenamos asambleas, y cuando alguien comenta la palabra mágica “PSI” cientos de oídos se abren como amapolas en el campo a la salida del sol y los más eruditos del tema nos exponen con furor sus teorías cuánticas de la existencia del doble universo laboral. ¡Oye, que del teletrabajo también estamos expectantes! Se escucha a alguien en mitad de la asamblea. Evidentemente, el teletrabajo es un modo de desempeño que te hace más soportable la tediosa vida de oficina y, algunas veces, permite “conciliar”.

Esta es la realidad laboral en nuestra empresa, la que otrora se convirtiera en buque insignia de creación de empleo, hace décadas que es el ejemplo de su destrucción. Estas políticas reduccionistas, y precarizantes (véase el sector de las comunicaciones con sus contratas, subcontratas y falsos autónomos), no han podido ser aplicadas sin el consentimiento o, mejor dicho, sin el beneplácito del sindicalismo de pactos imperante en nuestra compañía que, por otro lado, no es muy diferente al de otras del estilo, supervivientes de la época dorada del empleo.

Era evidente que en este ambiente del  “yo sobro” no íbamos a encontrar otra situación que el malestar de quien aporta su capacidad y conocimientos, para beneficio de Telefónica, y su expectación: ¿Habrá otro PSI en el 2019?¿Se sabe algo del Teletrabajo? Empresa y sindicatos pactistas, ¡lo saben!

Por eso, quienes en las asambleas hablan de uno y otro concepto, no podían decir más que barbaridades de temas como la póliza dental del seguro sueldo, de los devengos circunstanciales o, si llegaron a hablar, lo dudamos, del conflicto que el modelo de Clasificación Profesional -y el desmán de la empresa al asignar tareas a quienes no corresponde- creó en el puesto “delineante” (entre otros, porque los problemas que generan la expectativa de una vida mejor y su negociación sumisa son muchos y variados: jornadas partidas, movilidad forzosa, disponibilidades abusivas…), todos ellos temas de actualidad jurídica y por los que, la semana pasada, se acudió a la justicia. El ambiente que se genera cuando dicen que “traen buenas nuevas” es favorecedor: aumenta la receptividad de la audiencia y la predispone a su favor, pero eso no quiere decir que tengan siempre razón o que digan la verdad.

Cómo, si no, en ese ambiente de “somos el sindicalismo que necesitas y tú lo sabes”, iban a atreverse a decir en los juzgados, junto a la empresa y a la propia Antares, que usar buena parte del dinero del Seguro Sueldo en una póliza dental para la plantilla y sus familiares (recordad que prometieron que sería una mejora del seguro de salud en la negociación del CEV) es “super” solidario, mucho más que complementar al 100% las pensiones de personas incapacitadas. “Estamos hablando”, dicen, “de un colectivo de casi 20.000 personas frente a otro que no llega a 600”. La cantidad de beneficiarios/as, según cuentan, hace que la acción adquiera la condición de solidaria y no el grado de necesidad y precariedad de quien lo recibe, en este caso, el y la incapacitada que ve mermadas sus condiciones físicas y económicas. ¡Qué disparate!

Veremos qué dice la justicia. De momento, a nuestro sindicalismo alternativo se le juzgó y condenó públicamente de “irresponsable y anti-solidario” por demandar que la solución hubiera sido acorde con el origen del seguro sueldo, ese complemento, ahora sí solidario, de las incapacitadas, y será “su señoría” quien resuelva si la negociación del convenio en este tema fue o no ajustada a la ley.

También la semana pasada acudimos casi todas las fuerzas sindicales al SIMA (ente de mediación laboral preceptivo previo a demanda en los juzgados), por la propuesta de nuestro sindicato de que paguen de una vez los devengos circunstanciales en su concepto de plus de actuación (se abonan en el mes de marzo aquellos que no se realizan en vacaciones y que la justicia europea obliga también a satisfacer en los periodos de descanso) ya que solo pagan el de localización para las disponibilidades. Todas de acuerdo, a excepción de UGT que no acudió al evento (estaría felicitando al nuevo dire), y no sabemos si ya lo estará “arreglando” con la empresa. Seguro que al final no tendrá nada que ver que, hace ya dos meses, se lo pidiéramos a RRHH y ahora vean cerca que un juzgado les tire de las orejas, pues la disponibilidad no se entiende si no se tienen en cuenta los dos conceptos de localización y de actuación, caras de una misma moneda.

Terminamos con la demanda ganada de un compañero delineante de Sevilla sobre la realización de funciones superiores a las de su grupo profesional, reconociéndole una cantidad de dinero por un periodo concreto por las diferencias salariales respecto al nivel salarial de igual o inmediatamente superior cuantía a las del puesto profesional cuyas funciones realmente realiza. Un éxito que tiene que servir de ejemplo y acicate para que otras compañeras demanden situaciones similares, no haciendo caso del anterior presidente del Comité Intercentros que ante estas demandas se apresuró a dictar sentencia y decir que “esos salarios no les correspondían”. Pero, lo más importante: queda pendiente el reconocimiento incondicional de grupo y puesto, algo que el CEV debería haber establecido para estos casos.

Ah! y deciros que “ellos” nos hablarán periódicamente del “PSI” para mantener viva la “ilusión de la plantilla” y que así sigamos pendientes del filamento de la bombilla mientras las condiciones laborales diarias disminuyen. Pero solo hablarán en serio cuando realmente lo necesiten, cuando tengas, como cada cuatro años, que ejercer tu democracia sindical en una urna. Pero eso será el año que viene.

Salud y Libertad

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